AMADÍS DE GAULA
¿Podríais decir, sin consultar en ningún sitio, dos novelas de caballerías? Por si no os acordáis, en España hubo dos muy importantes, salvadas por el cura y el barbero cuando quemaron los libros de Alonso Quijano: Amadís de Gaula y Tirant lo Blanch.
Dejaré Tirant Lo Blanch para algún valenciano, que lo hará mejor que yo. Me ceñiré aquí a Amadís de Gaula. La historia de su difusión es curiosa. Existían tres libros iniciales ya en el siglo XIV, de autor desconocido aunque muy probablemente portugués. Sin embargo, es el castellano Garci Rodríguez de Montalvo quien los reedita y les añade un cuarto de su cosecha y de inferior calidad, a principios del siglo XVI. Es esta edición la que se convierte en un gran éxito y tiene continuaciones en Castilla, Francia, Italia y Alemania. Esas continuaciones, que suman varias decenas, son las que degradan el género y se ganan las críticas de Cervantes en El Quijote.
Amadís es un caballero andante, hijo del rey Perión de Gaula (Gales), que vive numerosas aventuras, combates, justas y batallas en diferentes países e ínsulas, encomendándose siempre a su amada Oriana la Sin Par. Las continuaciones se centran en hijos, sobrinos, nietos y otros allegados a esta pareja.
Si os gusta el género de superhéroes, os gustará Amadís, y si os reís con el género de superhéroes, os reiréis con Amadís. Los cómics y pelis de superhéroes innovaron en formato, pero no en temática. Amadís es el más guapo, el más fuerte, el más hábil, no necesariamente el más listo, pero sí el amante más entregado. Vence a todos sus feos y malvados enemigos y de todos los peligros sale solo o, en algún caso, ayudado por sus amigos y familiares. Oriana, como su mote indica, es la más guapa y la que más sufre por su caballero. Os recordará a Lois Lane. Esta pareja se convirtió en modelo de comportamiento para los cortesanos del siglo XVI.
Y si os interesa cómo se han reflejado los tópicos machistas en la literatura de todas las épocas, aquí los encontraréis todos, salvo uno bastante importante: la hechicera más poderosa, Urganda la Desconocida, es, en este caso, buena. No es una bruja perversa.
Por último, querría señalar que es recomendable que leáis ediciones adaptadas de esta obra, como la de la foto. La versión completa en vocabulario y grafía del siglo XVI puede resultar muy dura de leer.
